Entrevista especial: Alas de Funámbula (España)
Alas de Funámbula, es una poeta nacida en España, publicó su primer libro en 2015 y desde entonces ha desarrollado una obra con proyección internacional. Ha participado como poeta invitada en destacados festivales de poesía en América Latina y el Caribe. En paralelo a su trabajo literario, alterna la escritura con su labor como consultora internacional, jurista y evaluadora.
En esta entrevista, la autora reflexiona sobre la experiencia de compartir un territorio poético común junto a otras voces contemporáneas, entendiendo la antología como un espacio de encuentro, confianza y diálogo. Sus respuestas revelan una escritura que nace de lo vital, de lo inesperado y de lo cotidiano, donde la emoción se transforma en verso. Desde un proceso creativo que combina intuición, silencio y autoedición paciente, concibe la poesía como un acto de entrega. Escribir, para ella, es una forma de “corazonar”: llegar al otro desde la emoción compartida.
Formar parte de esta antología implica compartir un territorio común entre distintas voces de la poesía actual. ¿Qué representa para ti ser parte de esta obra colectiva? ¿Crees que hay algún rasgo específico de tu actividad poética que aporta algo singular a ese intercambio?
Ser parte de un encuentro de poesía, de un intercambio de versos entre diferentes voces poéticas me pareció desde el inicio un gesto enriquecedor, aunque a veces se camine “a tientas”, pero eso es parte de su encanto. Es confiar en que la poesía, de diferentes voces, de diferentes temáticas y sentires, puede encontrar un camino común.
Para mí, publicar con una editorial “allende los mares”, con tantos poetas de diferentes países de Latinoamérica, que conozco por razones profesionales, pero mucho menos artísticas, me pareció un privilegio y un regalo poético.
No sé si pude aportar algo específico a la antología, pero sí que lo hice con mucha emoción y cariño, y aprecio mucho toda la poesía de otros y otras poetas con los que “compartimos” este microuniverso creado con la antología y la Editorial Revista Poética.
En tus seis poemas, que son parte de esta antología, ¿hay un hilo conductor, una preocupación o una exploración estética particular que te animó a escribirlos como conjunto? ¿Podrías contarnos brevemente cuál fue la motivación para escribirlos y/o seleccionarlos?
Los seis poemas no responden en esta ocasión a una temática concreta si bien tiene un sustrato común, que es el análisis de diferentes sentimientos ante cuestiones vitales diversas (paso del tiempo, la digitalización de nuestra era, un dolor en la encía, unos miedos adquiridos tras un accidente de tráfico, la compañía casuística de un reptil o el devenir emocional).
A la hora de seleccionar poemas inéditos, intenté hacer un puzzle con piezas diferentes, y dejarme sorprender del resultado final como un pequeño “todo” poético.
Como parte de su recorrido reciente, publicó el poemario El equilibrio tartamudo (Editorial Iruya, España), en colaboración con el poeta cubano Julio César Sánchez Guerra. Además, comparte de manera activa su trabajo poético a través de su canal de YouTube, donde difunde libros, series y registros de recitales en distintos festivales.
¿Cómo es tu proceso creativo cuando escribes poesía y en particular esos poemas que son parte de la antología? Por ejemplo: ¿hay un ambiente o rutina que te funciona bien, cómo seleccionas los temas, revisas, decides cuándo un poema está “listo”? ¿Hubo un momento de transformación en tu proceso que te ha marcado?
Los versos aparecen ante reflexiones vitales, pensadas o improvisadas. Es esa idea/dolor/emoción que llega y aparece un verso. Es esa historia que te cuentan, por ejemplo, tras un accidente de tráfico… y aparece un verso. Es esa situación que vives fuera de tu contexto, en la que tanto aprendes… y aparece un verso. Es esa frase que te gritan… y aparece un verso.
Luego, o antes, te sientas, lo escribes. Te das espacio, silencio y permiso. Y aparece el poema entero. Y luego, se deja reposar, enfriar. Darse el tiempo de tomar perspectiva y relativizar la propia emoción es en mi caso vital, en el proceso de “autoedición”, tan importante como la primera escritura. Ahí te vuelves a mirar, al desnudo, con los versos, la estética, la emoción y ahí se acaricia, se pule.
Ahí es cuando afrontas definitivamente desnudarte ante la otra persona, la que va a leer, la que va a escuchar, la que va a sentir.
¿Qué esperas que ocurra o qué deseas que provoquen tus poemas en quienes los leen — tanto en este formato de antología como en el público más amplio?
Corazonar. Escribo poesía para corazonar, para compartir, para llegar al corazón de quién tenga la generosidad, amabilidad, curiosidad, de leer mis versos, que tanto los personales como los más sociales, no son sino “emociones y sentimientos”.
¿Qué proyecto poético o artístico tienes por delante que te entusiasme y puedas compartir con nosotros?
Mi principal proyecto es seguir compartiendo poesía y, corazonando a través de ella. En lo “público”, tengo un canal de youtube y una cuenta de Instagram en los que publico poesía de forma regular, y ese proyecto tan artesanal y autodidacta, me motiva profundamente. Ahora justo estoy terminando dos poemarios nuevos, editando otro ya terminado que pasó su tiempo de “barbecho», y también en proceso de publicar de nuevo, en papel, dos poemarios publicados en youtube.
Alas de Funámbula
Poeta nacida en España, publicó en 2015 su primera recopilación de poemarios inéditos, La raíz de mis saudades, con la Editorial Utopía. Desde entonces, su obra ha circulado en distintos espacios de lectura y encuentro poético a nivel internacional.
Ha sido poeta invitada en festivales de poesía en América Latina y el Caribe, entre ellos el Festival Internacional de Poesía de La Habana en sus ediciones 2022, 2023 y 2024, el Festival Internacional de Poesía Ciudad de México (2024) y el Festival Internacional de Poesía Letra Lúdica, realizado en Argentina en 2024, donde participó además en la I Antología Poética del FEIPOLL, publicada por Editorial Revista Poética.
En 2024 publicó El equilibrio tartamudo (Editorial Iruya, España), poemario escrito en colaboración con el poeta cubano Julio César Sánchez Guerra. A través de su canal de YouTube comparte poesía y registros de su trabajo, como Alas de funámbula, la serie Soliloquios y Poemas brevísimos y recitales realizados en festivales.
Reside en España, alternando su actividad literaria con su labor como consultora internacional, jurista y evaluadora en distintos países de América, África y Europa.
